El carnaval es una expresión de la cultura y el arte popular, se celebran en varios municipios del Cauca, Putumayo y Nariño aunque en Tumaco varía la fecha de realización, se efectúa antes de la semana santa, a la usanza de los carnavales europeos. Los fundadores fueron: Segundo Solís, Alirio, Ligia Carmela Solís; Gerardo Flores, Familia Miranda, Judith Vela Bolaños, Carlos Garzón, Carlos Orbes, Justiniano Pepinosa, Luis y Carlos Ruano, familia Saa Parra, Edgar Riascos, Segundo Pio Tena, Libia y Yolanda Burbano, Carlos y Guillermo López, Rosalía López, Milton y Genardo Cabrera, Ligia Zambrano, Glauco y Harold Miranda, Cruz Revelo, Servio Cevallos, Gerardo Alirio Mejía, Carlos Montenegro “el Tolí”, entre otros. Al interior de la familia Ipial, existían personas que eran encargadas de generar las ideas; luego las exponían y finalmente nos dedicábamos a trabajar sobre ellas para sacarlas adelante; en el inicio la gente era muy disciplinada, ensayábamos las representaciones con muchos meses de anticipación, si alguien contrariaban las ideas que eran: “reglas de oro” podían hasta expulsarlos, cuando había que meterle la burla, la sátira se lo hacía, pero cuando había que trabajar con seriedad igual se respondía
El carnaval es una expresión de la cultura y el arte popular, se celebran en varios municipios del Cauca, Putumayo y Nariño aunque en Tumaco varía la fecha de realización, se efectúa antes de la semana santa, a la usanza de los carnavales europeos. Los fundadores fueron: Segundo Solís, Alirio, Ligia Carmela Solís; Gerardo Flores, Familia Miranda, Judith Vela Bolaños, Carlos Garzón, Carlos Orbes, Justiniano Pepinosa, Luis y Carlos Ruano, familia Saa Parra, Edgar Riascos, Segundo Pio Tena, Libia y Yolanda Burbano, Carlos y Guillermo López, Rosalía López, Milton y Genardo Cabrera, Ligia Zambrano, Glauco y Harold Miranda, Cruz Revelo, Servio Cevallos, Gerardo Alirio Mejía, Carlos Montenegro “el Tolí”, entre otros.
Al interior de la familia Ipial, existían personas que eran encargadas de generar las ideas; luego las exponían y finalmente nos dedicábamos a trabajar sobre ellas para sacarlas adelante; en el inicio la gente era muy disciplinada, ensayábamos las representaciones con muchos meses de anticipación, si alguien contrariaban las ideas que eran: “reglas de oro” podían hasta expulsarlos, cuando había que meterle la burla, la sátira se lo hacía, pero cuando había que trabajar con seriedad igual se respondía